Anggie Ochoa
VENEZUELA
Buenas tardes mi nombre es Anggie Ochoa, vivo en Venezuela. Recibí Gojonzon en Abril del 2008. Antes de conocer la práctica vivía en una montaña rusa de emociones las cuales dependía del estado de animo de otros. En ese momento la persona mas influyente era mi esposo, cuando el estaba feliz yo también lo estaba, si estaba de mal humor para mi era horrible y hacia hasta lo imposible para que eso fuera diferente, ya q a mi me afectaba mucho. En ese entonces vivía presa de una inseguridad tremenda debido a la infidelidad de mi esposo, no trabajaba, no conseguía empleo porque aun no me había graduado en la universidad, solo estaba en la casa cuidando a mi hijo y ocupándome de los quehaceres del hogar. Vivía sumida en el sufrimiento y la depresión hasta que conocí la Ley. Un día una mujer extraordinaria vio tanta tristeza en mi y tuvo la misericordia de compartir conmigo esta maravillosa práctica, me aferré a ella como un tesoro desde el principio, todos los días esta persona que me dio la ley y me apoyaba con daimoku, me daba material el cual leía en un día, me llevaba a las actividades y así fue creciendo mi fe y fui viendo transformaciones en mi vida de forma rápida, la primera fue q a través de un plan de estudios que en ese momento aplicó el gobierno comencé a estudiar y poco tiempo obtuve una beca que me permitió terminar los 3 semestre que me faltaban en el tecnológico para ser Técnico Superior Universitario. Graduándome conseguí un empleo donde dure un año pero debí retirarme porque me quedaba muy lejos, sin embargo deje excelentes relaciones laborales incluso con personas con quienes al principio tuve fuertes diferencias. Luego quedé desempleada, pero no tenia miedo, mas bien sentía una confianza increíble en de que iba a encontrar algo mejor. Comencé a entonar por ese empleo que deseaba, al orar lo describía como lo quería, así como los beneficios que deseaba obtener en el mismo. Como respuestas a mis oraciones, un día me llama una vecina preguntándome si quería trabajar, me describió la empresa, los beneficios y acepte, era justo lo que quería. Fui a la entrevista y a los 2 meses me llamaron, no lo podía creer. Al mismo tiempo logré entrar en una universidad publica en la q siempre quise estudiar desde que llegue a la ciudad de Maracay donde vivo actualmente, lo cual se dio de un modo muy natural.
En todo ese transcurso comencé a tener problemas de pareja nuevamente, esta vez me determiné a enfrentar la situación y oré por ver la verdad fuese lo que fuese. En menos de una semana vi todo lo que tenia que ver para finalizar con la relación que me estaba causando un sufrimiento terrible. No niego que fue muy duro romper con esa relación, pero pude comprender que eso era lo mejor para mi vida. Prácticamente quede en la calle ya que vivíamos alquilados. Al poco tiempo de que esto sucedió el dueño de la casa donde vivía me pidió que desocupara, pensé que se me venía el mundo encima, acabándome de separar y encima me estaban sacando del sitio donde vivía. Comencé a buscar para donde irme sin tener exito. El dueño de la casa la vendió aun estando yo viviendo allí. A pesar de todo eso había una fuerza interior en mi que no me dejaba desmayar, viví momentos muy duros, pasé un año en esto, siempre orando, apoyando las actividades de la Soka Gakkai de Venezuela, a mis reuniones de dialogo, invocando daimoku, hasta que un día decidí con determinación que no podía seguir viviendo así y que tendría mi propia casa. Sin tener nada de dinero comencé a buscar un sitio propio para vivir hasta que por fin di con uno con el cual sentí conexión desde el momento que lo vi. Con lo único que contaba era con mi ley de política habitacional el cual es un sistema para compra de vivienda, es un beneficio que tienen los trabajadores en Venezuela, con el cual se puede optar a un crédito para viviendas a través del banco y así enfoque mi oración para contactarme con esta persona y me decía a mi misma esto es lo único que tengo y asi lo voy a aprovecharlo al máximo. Con mucho daimoku encima converse con el dueño del inmueble le explique mi situación y el recurso con el que contaba para la compra del mismo, el cual acepto sin ningún problema. Comenzamos todo el papeleo donde se presentaron infinidad de obstáculos, todo ese proceso duro aproximadamente un año, pero al fin se logro concretar la meta. Es importante mencionar que el banco me aprobó el crédito y además salí seleccionada para optar por un subsidio del gobierno el cual cubrió el 50% del costo del inmueble. A un año de todo este proceso, exactamente el 28 de Diciembre del 2012 ya me estaba mudando al apartamento donde vivo actualmente. Y asi como estas experiencias he tenido muchas otras, siempre me inspiro la frase de nuestro mentor Daisaku Ikeda que dice "mientras más oscura esta la noche es porque ya viene el amanecer". De todo esto comprendí que el hacer los cambios internos y hacer nuestra revolución humana es lo que nos permite ver los beneficios afuera. Que al entonar daimoku sin tener ninguna duda podemos concretar metas inimaginables.
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