Doris Bueno
Colombia
MI REVOLUCIÓN HUMANA DENTRO DE LA SGI COLOMBIA.
Mi nombre es Doris Bueno soy de Colombia y vivo en Bogotá, practico
el budismo de Nichiren Daishonin desde hace 24 años y pertenezco a la SGI de
Colombia. Fui responsable de un Grupo de Budismo durante 18 años, hasta que
llegó el momento en que me sentí cansada, que estaba haciendo lo mismo año tras
año, Mi percepción era que la Organización no crecía, que las personas no
hacían los cambios internos necesarios, que los responsables con largo tiempo
de práctica no apoyaban lo suficiente, etc. Veía muchos elementos que no me
hacian sentir cómoda dentro de la Organización, así que puse mi cargo a la
orden. Aunque me alejé de la organización no me alejé de mi Grupo nunca dejé mi
practica Budista y continue alentando a las personas para que siguieran
practicando. Fué en ese momento que una amiga me habló de un grupo de budismo
de WhatsApp llamado Civilización Galáctica donde las personas se apoyaban
mutuamente y además estaba organizado y administrado por una gran amiga, a
decir verdad no estaba pendiente de participar en ese Grupo argumentando falta
de tiempo, si embargo por sugerencia del esposo de la amiga que me habló del
Grupo de WhatApp, comencé a leer lo que publicaban y poco a poco me fuí
integrando a ese maravilloso Grupo, donde aprendí a perdonarme y a perdonar a
los demás. Un día la encargada del Grupo, Mónica Lema, nos dijo qué invocáramos
determinándonos a desarrollar una infinita y profunda misericordia hacia mi y
hacia los demás; y por mensaje privado me alentó para que yo pudiera transformar
ese sentimiento con las personas de la organización porque en ese sentimiento
bajo no me dejaría lograría nada. Hice una lista larga de los responsables con
los cuales sentía mucho resentimiento, hice mucho daimoku, seguí invocando
aumentandolo cada vez más, de una hora pasé a hora y media, luego a 2 y 3 horas. Un día en el Grupo tuvimos un mega maratón y
nos dijeron que invoquemos una hora concentrados escuchando solo nuestro
daimoku, que no nos dejaramos llevar por nada, por ningún pensamiento
(sentimiento). Seguí al pié de la letra esas instrucciones y me dije: en esta
hora quiero sentir alegría y volver a mi organización; para mí eso era lo más
importante en ese momento y me puse a invocar Nam Myojo Rengué Kio con mucha
fuerza. Luego una noche después de realizar Daimoku sentí una gran
alegría y le pregunté a mi mentor Daisaku Ikeda con mucha fuerza “¿Dime que más
tengo que hacer?”, porque cuando yo le
hablo así a mi mentor y luego busco en libros y en revistas algo para leer, con
seguridad consigo una orientación donde siento que él me dice qué hacer. Entonces
saqué una revista, la abrí y me salió la disertación de nuestro mentor Ikeda
sobre el Gosho de Nichiren Daishoni "Distintas personas con un mismo
propósito" es decir Itai Doshin, Cito textualmente: “ Hay dos
principio importantes. El primero naturalmente, es el de muchas personas
distintas (Itai). El budismo de Nichiren Daishonin respeta la individualidad,
situación y carácter de cada persona y le muestra la manera de manifestar sus
capacidades al máximo. El registro de las enseñanzas transmitidas oralmente (Ongi
Kuden) dice, el cerezo, el ciruelo, el durazno y el damasco, todos tienen
sus propias cualidades y manifiestan los tres atributos de la vida del Buda
original sin cambiar sus propias características. Esta frase significa que la
gente debe valerse totalmente de sus capacidades exclusiva mientras lucha por
el Kosen Rufu. El segundo principio exige que muchas personas distintas (Itai)
actúen con un mismo propósito (Doshin) este es el mas importante de los
dos principios porque rechaza la falta de comunicación de corazón a corazón
entre las personas, rechaza el egoísmo y las acciones basadas sólo en
sentimientos personales. Tales actitudes guían a la gente a enfatizar sus
diferencias y, finalmente ,hacen que separen sus lazos humanos. Ningún
vínculo espiritual puede existir en tales grupos de personas des unidas y des balanceadas...
En conclusión el daishonin aclara que esa unidad es la clave por la cual
incluso los grupos pequeños de gente como el de sus discípulos pueden tener un
enorme impacto. Debemos reconocer el hecho de que tenemos qué luchar por
establecer la verdadera unidad entre nosotros como un pre-requisito para desafiar
la inmensa tarea de propagar el budismo de Nichiren Daishonin en el mundo
entero. En verdad, los dos principios van de la mano. No podemos dejar de
propagar el budismo para solidificar los lazos de nuestra propia unidad, sin
embargo, debemos tener en mente que sin un constante fortalecimiento de esos
lazos, nuestros esfuerzos en la propagación serán insuficientes.”
Cuando leí esto
tan lindo después de haber invocado fuertemente por hora entonces dije: ¡Gracias maestro. Qué hermoso!.
Desde entonces para mí todo es -de corazón a corazón-, y todos los días invocó para unir mi corazón al corazón de Sensei
y buscar en qué escrito hay algo que me
levante de verdad, porque si estamos caídos nos levanta ya que cuando nos
caemos es porque nos dejamos llevar por la función negativa del Rey Demonio del Sexto Cielo.
Sé que en muchos
países hay dificultades con los responsables que pueden hacer que los miembros
se alejen, como me sucedió a mi, pero ahora he vuelto a reconciliarme y estoy
animando a otras personas a que regresen. Todo gracias a mi determinación y a
la revolución humana que he realizado a través de mi práctica. Gracias a un
estudio sobre los capítulo de Hoben y Juryo del Sutra del Loto de Daisaku Ikeda
encontré esta frase “Debemos decidir, orar y actuar”, eso hizo que yo cambiara
y lo entendí de esta forma: “Si los demás no lo hacen hagámoslo nosotros”, y
así se lo comuniqué a mi Grupo y les dije estas tres palabras son clave,
decidir, orar y actuar. En medio de esa turbulencia yo le decía a mi maestro
que estaba muy aburrida porque aquel o aquellas persona hacían o no hacían, y
una noche soñé que el maestro me decía: “deja de estar mirando lo que hacen o
no los demás, haga usted lo suyo”, es
decir, entendí que debía hacer lo que haría mi maestro, en cada lugar donde
estuviera, debía propagar, hacer visitas, participar de las actividades de la
SGI.
He vuelto a mí Organizacion
con mucha alegría y con muchas ganas de seguir avanzando y apoyando en la
actividades de la SGI de Colombia. El primer día que volví me saludaron con
mucha alegría y es porque la alegría que sientía la transmitía y la percibían
en mi ambiente, Ese día me pidieron que por favor dirijiera el gongyo, y
después que leyera el tema del dia.
He realizado
inmensos cambios en mi corazón. Lo importante es el presente, el ahora, voy con
mucha alegría a mi las actividades de mi
rganización y ya abrazo con mi corazón a los responsables. Lo que tenga que
decir lo digo en el momento o cuando haya la oportunidad de hacerlo, con
respeto y compostura. Considero que en las reuniones la gente todavía es un
poco callada, pero estoy segura que con mi dedicación y daimoku eso va a
cambiar.
Gracias a todos
por escucharme y por todo el apoyo que me han prestado.